| Tenía once años, una caja de rotuladores de colores y muchos sueños |
Tenía once años, una caja de rotuladores de colores y muchos sueños. Y
en mis sueños, siempre misteriosos, enigmáticos, siempre fantásticos y
a contracorriente, aparecían ellos: los ovnis.
Ellos han sido, sin saber bien qué o quiénes son, los inseparables compañeros de mi vida.
En 1983 esta sufrió un cambio importante. Quizá el más
importante. Lo he contado una y mil veces. Mi bicicleta, mi grabadora, y
un barrio de Vitoria con gente asustada porque habían visto unas luces
en la noche. Y el “flash” de llegar allí poco después de haber leído
por accidente un libro de ovnis.
Para aquel niño nada podía ser casual. Y supe de inmediato que aquella
era mi vocación. Que no podía haber otra. Que no me importaba nada más
en el mundo.
Tenía once años… y hasta este preciso momento las “fichas”, una
breve muestra, jamás han abandonado su archivador Centauro. |
| Leer el artículo completo. Haz Click Aquí |
|